domingo, 22 de julio de 2012

Ella y él

Todo paso el jueves 09 de enero de 1983. Allí terminó, despertó con una cruda esperanzada de una negativa, realmente pensó que nada terminaría.Entró a su cuarto, se dejo acostar a su lado y espero sentir su cuerpo cálido abrazándola, abrazando su cuerpo frío, temeroso, solo. No supo cuánto tiempo paso pero se le hizo eterno, finalmente decidió tocar su brazo sutilmente para que le hiciera caso, se sintió como un gato hambriento. La volteó a ver y su mirada le dijo todo, le dijo "lo siento", lloró. Se quedaron acostados el uno junto al otro en silencio despidiéndose con sus lágrimas, sus cuerpos se buscaban mutuamente pidiendo calor y protección, lloraron más en silencio y sus cuerpos temblaban y se acercaban aún más. Siguieron llorando y no entendían qué sucedía. Recargó su cabeza sobra la suya y nunca había sentido tantas ganas de besarlo, fue su última patada lanzada antes de saber que moriría.

miércoles, 13 de junio de 2012

Too many teardrops

96 tear drops..... One, two, three.... you can always loose count when the main reason of the tear drops is already dead. cry cry cry Cry listening to rock and roll, cry while you are dancing. Just dont stop dancing.

jueves, 31 de mayo de 2012

sit. lay down. come. die. love me.

Y en los momentos de catarsis es cuando realmente deseo tener un perro. Puedo golpearlo, escupirle, mentirle, engañarlo acariciando a perros más caros, darle croquetas el resto de su vida y aún así me va a querer. También puedo decirle en un tono amigable que es un perro muy feo y moverá la cola. Y quizá podría obligarlo a aprender a que se sienta sólo para mostrarle a mis amigos que gran entrenadora soy, que puedo tener el control total sobre mi perro. Cuando lloro viene un perro a olerme la cara y luego pasa su lengua llena de mierda y basura por mi cara para tomarse el agua salada que corre por mis mejillas, la fescura de su lengua sucia me quita un poco el calor. Pueod estar en la silla y se acerca a olfatearme el trasero, a él no le importa, lo hará siempre, aunque yo no se lo pida. Incondicionalmente me olerá toda, de pies a cabeza. Y también puedo jugar con sus expectativas, puedo enseñarle la correa para que corra emocionado, salte sobre mi y me exiga ponerle la correa para que yo después la vuelva a colgar. Sit. Cuando me sienta mejor, lloraré de nuevo porque me porté mal y sé que soy yo quien merece un periodicazo. Lay down. Lo encerraré en la cocina o en el baño para que llore y suplique su salida, así cuando sea yo quién abra la puerta me convertiré en su heroína. Come. Lo acariciaré unos momentos y dejaré de hacerlo, para que me supliqué que vuelva a hacerlo. Lo obligaré a necesitarme. die. Lo abrazará tan fuerte que le darán ganas de morderme, pero no se atreverá. Quizá lo intente y después meterá su colita entre sus patas temblorosas y peluditas. Love me. Eso si lo hará.

lunes, 27 de febrero de 2012

Las costuras del pantalón.

Hay palabras que sé que saldrán en algún momento, pero como todos, deseo aplazarlas. Las otras ventanas abiertas dicen todo el tiempo que eso no sirve de nada, que el aplazamiento prolonga y empeora la cosas, yo no lo creo.
Creo que más bien, aplazas un poco de tiempo de tranquilidad y de negación y en la línea de nuestro relato es lo que hace falta para hacer las cosas màs emocionantes... estar a la espera de lo que sabes que ocurrirá.

Son las palabras silenciosas las que hacen la diferencia, se convierten en actos ruidosos, escandalosos, ensordecedores, intolerables.

Y el día que escuché las palabras, no pude contenerlo. El acto escandaloso se había negado con las palabras y la densidad del momento me dejo paralizada, fue allí cuando tuve completa conciencia de las costuras blancas de mi pantalón. No podía moverme y no podía dejar de verlas, de ver su camino desde el muslo hasta el tobillo, muchas, miles de rayitas blancas que alguien cosió para que yo después, comprara este pantalón. Esa persona jamás se hubiera imaginado que les pondría tanta atención en este estado tan pinche denso, tan insportablemente pesado.

Y cada minuto que aplazé, se convirtió en una hora. El tiempo me jaló y me arrastró a las unidades más pequeñas de mi pantalón.

martes, 7 de febrero de 2012

Y sigue.....

"Mis recuerdos inician una lucha en mi mente con el fin de ganar posición para ser recordados primero"


Y así, todo sigue..... extraño ello y aquello. Los olores de las casas perduran, el mío también. Los colores de la cocina son los mismos, yo estoy un poco bronceada. La comida de mi mamá sabe igual, ahora me gusta más.

Todo sigue igual.

El color de su cabello ya cambió tres veces este mes, la vejez no permite ser teñida.
Mi juventud me provoca ganas de llorar.
Mi hermana tendrá un bebé.

Pero la verdad es que todo está igual... el ciclo nos va acabando.

¿Qué punto tiene que mis recuerdos luchen si todo está igual? Más bien los voy a guardar en una cajita rosa y cuando tenga que teñirme el cabello mínimo 3 veces al mes, los sacaré y se los dare a quién quiera, los voy a regalar, porque al final, todo estará igual.

sábado, 21 de enero de 2012

El parque de la esquina

La verdad es que no quiero que me digas que amas, quiero que me ames.

Tenía ganas de ir al parque contigo. Desperté y quería eso, caminar en el parque y compartir un pan y un agua.

No quiero ir a un restaurante, implica muchas cosas; perder el tiempo en elegirlo, elegir una mesa con buena vista, elegir algo del menú en base a los precios (maldita vista hacía la derecha del papel membretado), comer platicando sobre la plática banal de la mesa de a lado, esperar al mesero con nuestro postre compartido y tolerar su cara de decepción cuando ha visto que no tenemos dinero para el 10 % de la propina, no quiero.

Tampoco quiero ir a una plaza, hay mucha gente y sonidos de cajas registradoras, hay niños con cajitas felices y mujeres que no toleran sus zapatos en busca de otros tacones más altos, no quiero sentarme en la banca donde tienes recargarte en la espalda de un desconocido.

Llévame al parque de la esquina y porfavor no me digas que me amas, sólo ámame.

martes, 17 de enero de 2012

La muerte joven








Si me muero quedaré flotando en tu memoria.